Los cuatro colores de la Iglesia católica son el blanco, el rojo, el verde y el morado/violeta. Se usan en distintas ocasiones y tienen significados específicos. El blanco representa la pureza, la alegría y la resurrección, y se usa en solemnidades y fiestas del Señor, de la Santísima Virgen María y de los santos. El rojo representa al Espíritu Santo, la sangre de los mártires y el fuego, y se usa en Pentecostés, en las fiestas de los mártires y
Leer más…